Contribuir a optimizar la interacción del infante con su mundo natural, con su mundo social y consigo mismo a través del desarrollo de sus sentidos, de la educación intelectual, manual, de su propio idioma y del idioma inglés.

Seguir los principios de la educación infantil personalizada para formar niños fuertes en inteligencia y voluntad.

Todo esto profundamente enlazado con la práctica de buenos HABITOS.